Xavier Quinzá Lleo

El universo de la publicidad nos propone una verdadera cultura del deseo, porque no sólo publicita unos productos, sino que vende un mundo de valores y actitudes vitales y organiza de una determinada manera de nuestras formas de desear y el modo en que podemos dejarnos iniciar en una cultura del corazón que dé cauce a los deseos, reconociéndolos dignos.

La idolatría del deseo es la perversión de éste y es fruto del mal: el deseo no se puede convertir en un tirano que esclavice, revelándonos una grieta en lo más profundo de nuestro ser.

Creemos que existe una lectura cristiana de la dinámica de los deseos: pasar de loa compulsión de los mismos, a la integración en un Deseo mayor. Y creemos también que el cristianismo no es un camino de negación del deseo, sino una verdadera oferta de salvación y rehabilitación del deseo. Dios mismo nos hace desear y reorientar y acoger los deseos del corazón. La ascesis cristiana nos enseña a identificarnos con la dinámica de nuestros deseos, pero desde la libertad frente a los objetos mismos de nuestro desear. Únicamente en el éxodo de nuestros deseos, del eros al ágape, se puede disfrutar el verdadero dinamismo liberador del deseo. Jesús es el Seductor del corazón humano que nos atrae y nos hace más ricos de nosotros mismos y capaces de aspirar a la plenitud desde la confianza en la fuerza humana del desear.

Xavier Quinzá Lleo ( Valencia, 1946) es miembro del Instituto de “ Fe y Secularidad” ( Madrid) y Director del Cem/ Centro “Arrupe” de valencia, profesor de Teología Fundamental en estela ( Escuela de teología para Laicos) y profesor invitado a la facultad de teología de la Universidad de Comillas y del instituto Latinoamericano de Estudios Sociales (Ilades) de Santiago de Chile